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5 de enero de 2016

Tratar el hígado graso desde el desayuno






Si tienes el hígado graso, no te pierdas estas tres infusiones, que deberás tomar en ayunas, para depurarlo, protegerlo y fortalecerlo.

¿Por qué un desayuno adecuado puede ayudarnos a tratar el hígado graso?  Bien, para empezar hemos de tener en cuenta que el hígado graso o “esteatosis hepática” es una enfermedad en la cual se acumulan los ácidos grasos y los triglicéridos en nuestro hígado, alterando la función de sus células e inflamándolas.

A pesar de ser una patología benigna, si no lo tratamos adecuadamente y conseguimos revertir este proceso, puede perfectamente derivar en enfermedades más graves. No se trata únicamente de mejorar nuestra alimentación, sino también de “concienciarnos”, de cambiar en ocasiones de forma de vida y empezar a mejorar ya desde el desayuno, puesto que nos va a ayudar enormemente. Te explicamos por qué.

Nuestro desayuno va a cumplir tres funciones:

·         Depurar: Nuestra primera función consistirá en depurar el hígado de todas esas toxinas que lo saturan, de esos lípidos y ácidos grasos que alteran sus funciones básicas y que lo inflaman.
·         Fortalecer: Una de las propiedades más maravillosas de nuestro hígado es que tiene la capacidad de regenerarse. Es capaz de crear células y tejidos nuevos, sanos y fuertes, siempre y cuando lo ayudemos. ¿Sabes cómo podemos conseguirlo? Aportándole antioxidantes, proteínas adecuadas y minerales que le permitan sintetizar enzimas con las cuales regenerarse.
·         Protegerlo: El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo y, a la vez, uno de los más frágiles y sensibles a una alimentación incorrecta o a unos hábitos de vida poco saludables. Las grasas, los tóxicos presentes en los alimentos, en algunos medicamentos, en el tabaco o en alcohol, acaban por enfermarlo. Sin embargo, con una alimentación y unos complementos adecuados, podemos fortalecerlo para conseguir que la esteatosis hepática revierta.


Infusiones depurativas para tu desayuno
Es necesario que empecemos nuestros desayunos con infusiones, puesto que son magníficas para depurar, proteger y fortalecer nuestro hígado. Deberemos tomarlas siempre en ayunas, nada más levantarnos. Te damos 3 opciones, para que cada día te prepares aquella que más te guste. Toma nota:

1. Infusión depurativa y protectora de alcachofa


Ingredientes
·         2 alcachofas
·         Un litro de agua
·         El jugo de un limón
Preparación
·         Lo primero que haremos será poner a calentar ese litro de agua, añadiendo, seguidamente, las dos alcachofas. Deberás cocerlas hasta que queden blanditas, para después, quedarte con el agua resultante, la cual es increíblemente medicinal para tratar el hígado graso.
·         Lleva el agua a una botella de cristal y añádele el jugo de un limón. Beberemos esta agua de alcachofas a lo largo de todo el día. El primer vaso lo tomaremos en ayunas, nada más levantarnos. ¡Muy fácil!

2. Infusión depurativa y protectora de diente de león

Ingredientes
·         20 g de diente de león seco
·         1 vaso de agua (200 ml)
·         20 g de la corteza de un limón
Preparación
·         Empezaremos calentando el agua. Una vez llegue a ebullición, añade el diente de león seco y los 20 gramos de la corteza del limón. Permite que se haga la cocción a lo largo de 15 minutos, para después, dejar que repose otros 10. Cuela todo el contenido y bébelo caliente y poco a poco.

3. Infusión depurativa y protectora de cardo mariano

Ingredientes
·         20 g de cardo mariano listo para infusión (puedes encontrarlo en herboristerías y farmacias)
·         1 vaso de agua (200 ml)
Preparación
·         Tan sencillo como rápido. Solo tenemos que calentar el agua y, una vez llegue a ebullición, añadir esa bolsita de cardo mariano ya listo para infusión que suelen vender en las herboristerías. Permite que repose, cuela el contenido y bebe en ayunas.

Alimentos para tu desayuno

1. La fibra, básica en tu día a día

·         Un tazón de avena.
·         Una rebanada de pan de centeno untado con aceite de oliva.
·         Cereales de maíz natural, sin azúcar.

2. Ácidos grasos Omega 3, protectores del hígado

·         La yema del huevo.
·         El aceite de lino (linaza).
·         Las semillas de lino.
·         Las semillas de chía.
·         Las semillas de salvia.
·         Las nueces y las avellanas.

3. Frutas que te ayudarán a limpiar y fortalecer el hígado

·         Naranjas.
·         Limones.
·         Peras.
·         Kiwis.
·         Piña.
Para terminar, recordarte que en tu desayuno siempre puedes incluir una taza de café, el cual, como sabes, es un excelente protector para nuestro hígado.

Últimas investigaciones: beneficios del café

Como curiosidad y dato de interés a tomar en cuenta añadiremos los recientes estudios publicados en la revista norteamericana “Hepatology”, donde un grupo de investigadores de la universidad de Duke afirmaban este año haber descubierto las beneficiosas propiedades del café y el té para prevenir el hígado graso, y es que la cafeína, además de actuar como protectora para prevenir enfermedades como la diabetes, el alzhéimer y los síntomas del Párkinson, parece ser también beneficiosa para esta afección.
Para llevar a cabo esta investigación, los científicos utilizaron datos de la Encuesta Nacional de Salud de Estados Unidos y Nutrición (NHANES, 1999-2010), y seleccionaron a un total de 27.793 participantes mayores de 20 años. Los voluntarios rellenaron una encuesta sobre sus hábitos de consumo de café y los investigadores midieron sus niveles sanguíneos con distintos marcadores de la función hepática. La finalidad de esta encuesta era medir la salud del hígado de los participantes y se descubrió que aquellos que consumían tres o más tazas de café al día tenían menores niveles de las enzimas hepáticas, en comparación con aquellos que no consumían café.
En conclusión, los investigadores determinaron que los compuestos del café, diferentes a la cafeína, promueven la salud del hígado, cuando se consume moderadamente.
Hasta hace solo algunos años, muchas personas evitaban tomar café por creer que este le hacía daño al organismo debido a sus contenidos de cafeína. 

El consumo de café reduce significativamente el aumento de la acumulación de tejido conectivo (fibrosis) en el hígado, en aquellos pacientes que sufren de hígado graso no alcohólico.
La investigación determinó que la cafeína que se consume a través del café puede reducir la fibrosis en las personas con hígado graso, al igual que en las personas con enfermedad hepática crónica.
Para llevar a cabo esta investigación, los científicos entrevistaron a 306 personas acerca de su consumo de cafeína y se dividieron en cuatro grupos para ser calificados: pacientes sin signos de fibrosis en la ecografía (el control), esteatosis, esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) en etapa 0-1 y  2-4.
Los pacientes con esteatosis que consumieron café mostraron una diferencia significativa en comparación de los pacientes con estadio EHNA 0-1.
El consumo de café fue mayor en los pacientes con EHNA etapa 0-1, con un 58% de la ingesta de cafeína del café normal, en comparación con los pacientes EHNA etapa 2-4, con solo el 36% del consumo de la cafeína del café normal.

  • ·         Por sus altos contenidos de antioxidantes, el café está relacionado con la prevención del cáncer de vejiga o hígado.
  • ·         Reduce los riesgos de padecer cirrosis.
  • ·         Disminuye el riego de sufrir enfermedades del corazón, gracias a su alto contenido de flavonoides.
  • ·         Está recomendado para reducir el dolor de cabeza y algunos tipos de migraña.
  • ·         Su consumo está relacionado con la disminución del riesgo de cálculos biliares y enfermedades en la vesícula.
  • ·         El café alimenta la flora bacteriana, que nos protege de la aparición de enfermedades.
  • ·         El consumo de café también estimula la secreción gástrica, activa la producción de la bilis y la contracción de la vesícula biliar, por lo que mejora significativamente la digestión.
  • ·         Numerosos estudios científicos han evidenciado que las personas que consumen tres tazas de café al día corren hasta un 50% menos de riesgo de sufrir de deterioro cognitivo.

7 de junio de 2015

Legumbres



Las legumbres, también llamadas leguminosas, aportan una cantidad y calidad de nutrientes muy importantes para nuestro organismo. Son de origen vegetal y nos brindan la mayor cantidad de proteínas dentro de este reino. 
Junto con los cereales, podemos decir que las legumbres son el otro pilar que permite alimentar a la población mundial.

Al grupo de las legumbres pertenecen:
Una dieta con una buena proporción de legumbres, resulta baja en grasas, muy nutritiva, rica en fibra y con una efectiva protección ante enfermedades cardiovasculares y la obesidad.
  • la alfalfa,
  • alubias o porotos,
  • guisantes o arvejas,
  • judías verdes ,
  • frijoles,
  • lentejas,
  • garbanzos,
  • habas,
  • lupinos,
  • soja (con isoflavonas, compuesto altamente antioxidante),
  • cacahuetes
El cultivo de legumbres resulta ser muy beneficioso para el cuidado del medio ecológico. En estos tiempos de tanta contaminación y polución ambiental, su cultivo favorece la fijación del nitrógeno en la tierra, y por lo tanto enriquece los campos para posteriores siembras y para alimentar al ganado.


¿Cuál es el aporte nutricional de las legumbres? 
Como hemos mencionado anteriormente, las leguminosas nos brindan una excelente calidad y concentración de nutrientes, sin el aporte de grasas saturadas que tienen los alimentos de origen animal.

  • Hidratos de carbono: como en los cereales, el carbohidrato de las legumbres es el almidón. En casi todas, el almidón corresponde al 50%; es decir que en una ración de 60 gr., tendremos unos 30 gr. de hidrato de carbono en forma de almidón, el otro 10% corresponde a azúcares simples como son la sacarosa, la glucosa, fructosa y esteaquiosa. Una dieta no es correcta si prescinde de carbohidratos.

  • Proteínas: excelente fuente de proteínas de origen vegetal, entre un 20% y 40%. Por ejemplo, 60 gr. de soja contienen 20 gr. de proteínas. Estas son incompletas o de bajo valor biológico, por lo cual deben combinarse con cereales, frutos secos, etc., para convertirlas en proteínas de mejor calidad.

  • Grasas: las legumbres tienen un inapreciable contenido graso, aproximadamente entre un 3%, a excepción de la soja y los cacahuetes que contienen entre un 10 a 18% de grasa. 
    Estas grasas vegetales contribuyen a disminuir el colesterol sanguíneo.

  • Vitaminas y minerales: aportan principalmente vitaminas del complejo B: vitamina B1, vitamina B2 y vitamina B3, y excelente fuente de ácido fólico. 
    La vitamina E también está presente. 
    Los minerales que nos brindan las legumbres son especialmente potasio, magnesio, zinc,hierro y fósforo. Son bajas en sodio. Las legumbres son los alimentos que más magnesio nos proveen, mineral necesario para la buena formación de huesos y dientes. Como aporta zinc, es indispensable tomar leguminosas para lograr un buen crecimiento y desarrollo del organismo, y el perfecto funcionamiento del sistema inmune.

  • Fibra dietética: las legumbres son una gran fuente de fibra vegetal tanto soluble como insoluble, por lo cual ayuda a prevenir y combatir el estreñimiento. Entre un 11 a 25 % es fibra. Las legumbres, junto con los cereales, son la mayor fuente de fibra de una dieta. 
    La fibra reduce el colesterol sanguíneo, previene diferentes tipos de cáncer, ayuda a combatir el estreñimiento, la obesidad y el sobrepeso.


La ración de legumbres adecuada para un adulto sano, es aproximadamente de 60 a 70 gramos en crudo, que resultan luego de la cocción entre 200 y 250 gr. 
Saber combinar las legumbres es muy importante para no caer en excesos de proteínas o de calorías.


Nutrientes de mayor importancia en las legumbres 

Legumbre
Racion
(gramos)
calorías
proteínas
grasas
almidón
hierro
(mg)
garbanzos secos
60
210
12
3
35
3.6
alubias secas
60
195
12
1
34
4
lentejas secas
60
195
14
1
34
4.8
habas hervidas
200
215
14
2
35
2
soja seca
60
210
21
10
12
6
cacahuetes
60
342
14
30
6
2.5

Las legumbres pueden comerse de diferente forma. Las secas son las más utilizadas. Durante su remojo y cocción se pierden los tóxicos que pudieran contener. 


Su preparación requiere un remojo de varias horas previo a una cocción prolongada. Las recomendaciones en el consumo de legumbres son: 

  • remojarlas en agua 12 horas antes de la cocción, sin el agregado de sales 
  • usar ollas a presión o herméticas para así conservar sus nutrientes 
  • la sal debe añadirse al final de la cocción 
  • ya cocidas combinarlas con cereales para mejorar el valor biológico de sus proteínas
En una alimentación equilibrada, balanceada y variada deben tomarse dos a tres veces a la semana una ración de legumbres, calientes en invierno y frías como un ingrediente más de las ensaladas cuando las temperaturas suben.


Una dieta con una buena proporción de legumbres, resulta baja en grasas, muy nutritiva, rica en fibra y con una efectiva protección ante enfermedades cardiovasculares y la obesidad.